Unámonos jóvenes precarios
El Consejo Nacional de la Juventud de Aragón aprobó ayer, en Mesa de Presidentes, este comunicado en referencia al RD de 16 de junio de 2010, de medidas urgentes para la reforma del mercado de trabajo.
El texto recibió el voto particular en contra de Juventudes Socialistas de Aragón, miembro de pleno derecho del CNJA.
El 16 de junio se aprobó por decreto, sin nocturnidad pero con alevosía, la reforma laboral. Con la excusa de la crisis financiera y económica por bandera, no han sido ni el modelo productivo ni nuestros bancos los que verán las reglas de su juego cambiadas, no. Se ha materializado la injusticia de una reforma laboral que ataca desde la raíz los derechos de los trabajadores y en especial los de los más jóvenes; una reforma que hace pagar a los currantes los desmanes de nuestro, al parecer, intocable sistema.
Esta reforma alarga hasta en dos años la edad para realizar un contrato de formación y, en un año más, el plazo para contratar en prácticas a un titulado, considerando la fecha del grado y el máster como titulación distintas, es decir, dilatando más los plazos en los que un joven puede ser precarizado. Limita las bonificaciones de contratación a jóvenes reduciéndolas a los no cualificados que lleven un año desempleados. En definitiva, no hay soluciones, no hay nada que nos haga creer que se va a facilitar la entrada al mundo laboral real a los jóvenes, ya que lejos de impedir, fomenta que se prosiga con el uso del joven como trabajador barato de usar y tirar.
Y eso por ser jóvenes, lo que no nos libra de los demás recortes laborales. Despido más fácil, más barato; que fomentará la inestabilidad laboral con el lógico deterioro del bienestar social. Reducción de más del 25% en la indemnización por despidos improcedentes, 33 días por año trabajado - de los que el estado pagará ocho -, en definitiva y hablando en plata, despido casi a mitad de precio como medida para fomentar el empleo. Como quien vende balas para conseguir la paz.
Avanzamos hacia un estado empresarial, cada vez menos social, retrotrayéndonos a siglos ya pasados. Incluso llegando a vender la contratación pública a las Empresas de Empleo Temporal, como se permite tras este decreto. Perdiendo poco a poco derechos y metas alcanzadas con la lucha obrera. Nos vemos atrapados por una crisis de la que no somos culpables, mientras que los que la provocaron consiguen sacar el máximo partido.
Por eso desde el Consejo Nacional de Juventud de Aragón nos oponemos frontalmente a esta reforma, impuesta a los más débiles bajo el amparo de los poderosos. No al retroceso social. No a la precarización. No cedamos. No lo podemos permitir.



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