Nueve de cada diez alumnos que abandonan en secundaria han repetido algún curso

13 julio 2010. Fuente: Heraldo de Aragón
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Un estudio asegura que el sistema no ofrece medidas suficientes para que los jóvenes que han suspendido recuperen el nivel. En Aragón, el 25,8% de los matriculados dejan la ESO sin obtener el título.

¿Sirve de algo repetir curso? ¿Ayuda al alumno a mejorar sus resultados académicos en el futuro? Tal y como se hace ahora, no. Un estudio de la Fundación La Caixa dirigido por el catedrático de Sociología Mariano Fernández Enguita revela que el sistema es demasiado rígido, carece de recursos suficientes para captar el interés de los alumnos y "empuja" a los que han suspendido a dejar los estudios. Hasta tal punto que nueve de cada diez jóvenes que abandonan su formación antes de haber terminado la Educación Secundaria Obligatoria (ESO) -el mínimo título que puede obtenerse- han repetido algún curso. La mayoría de ellos son también absentistas (226 horas en ausencias sin justificar de media en el primer ciclo de ESO) y en un 28% de los casos suman un expediente de problemas disciplinarios.

"El que repite no gana, solo pierde, alguno sobrevive, pero se le está diciendo que no siga", asevera Fernández Enguita. Este recuerda que la repetición es una "perversión del sistema español" y que en el resto del mundo se aplica en casos "extraordinarios".

La administración educativa aragonesa mantiene la postura de que volver a hacer un curso es una medida para que los alumnos adquieran conocimientos y sigan estudiando y que el fracaso se ve en la tasa de titulados. El citado estudio -publicado con cifras de 2007-, dice que el 74,2% terminan graduándose en ESO, lo que supone que un 25,8% no consigue el título (la media española es del 28,4%). La situación ha empeorado desde que se implantó la reforma educativa (curso 1999-2000), ya que ha bajado un 4,2% el porcentaje de los que se titulan y España ha llegado casi a doblar las cifras de abandono de la Unión Europea, donde la media es del 15,2%.

Pero, ¿por qué dejan el instituto tantos alumnos? Las causas son diversas (en el cuadro de abajo se pueden ver las aportadas por los docentes), pero una de las razones de peso es la clase social del alumno. La ocupación y el nivel educativo de los padres influyen en el riesgo de experimentar fracaso escolar más que el nivel socioeconómico. Así, el 44,8% de los jóvenes con familias de clases trabajadoras presentan un riesgo elevado, frente a un 22,7% de clases medias.

En el caso de la formación, el 20,2% de alumnos con padres universitarios tiene riesgo de fracaso, mientras que este peligro afecta al 62,9% de los jóvenes con progenitores sin estudios y al 46,2% de los que proceden de familias que tienen solo estudios primarios.

Perfiles de los estudiantes

Los autores del informe de La Caixa destacan, además, el salto que supone pasar de primaria a secundaria. "El instituto se limita a preocuparse por su asignatura y no tiene en cuenta la realidad total de cada alumno, lo que aumenta el riesgo de desenganche", dicen.

Establecen, además, perfiles según el momento del abandono. Quienes lo hacen en el primer ciclo de educación secundaria (es decir, en primer o segundo curso) tienden a dejar de presentarse a los exámenes, a desconectar durante las clases y a pasar el tiempo hasta que cumplen 16 años, edad en la que ya no es obligatorio permanecer escolarizado.

Los que abandonan en el segundo ciclo tienen mejores resultados cuando empiezan la ESO, pero después dejan de examinarse de asignaturas como matemáticas, inglés, física y química.

Independientemente del curso, la mayoría tiene un motivo común para no ir a clase: un tercio de los que abandonan ESO lo hacen para incorporarse al mercado laboral. Aunque desde fuera esto se considera un fracaso, los alumnos que lo hacen lo perciben como un éxito que les permite tomar decisiones y entrar en la vida adulta, el empleo y la independencia. Así lo demuestran las entrevistas hechas por los autores del estudio a los jóvenes. "Es que lo importante en esta vida es trabajar. ¡Eso es lo importante en esta vida!", cuenta uno. "Quería ponerme a trabajar, ganar mi dinero para poder salir de fiesta y comprarme mis caprichos", añade otro.

No obstante, pronto se dan cuenta de que el mercado laboral no es lo que esperaban. "Siempre he tenido un enchufillo por ahí, para trabajar y ganarme dinero? Pero, claro, una vez que tienes que entrar por contrato y necesitas estar graduado no te cogen en ningún lado. Como siempre he estado con mi familia trabajando pensaba que iba a ser igual de fácil? ¡pero no!", comenta uno de los entrevistados. "Pensaba: estoy trabajando, gano mi dinero, me pago mi moto, estoy como un rey. ¡Soy feliz! Pero claro, pasa el tiempo y te das cuenta de que tener una moto no es lo más importante", relata otro.

Caminando hacia la solución

¿Qué podría hacerse para que estos jóvenes se percaten antes de la importancia de estudiar y no abandonen las aulas? Los padres lo tienen claro y siempre han insisitido en que una de las claves está en la atención temprana. Desde la Federación de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos de Aragón (Fapar) se mantiene que hace falta atención individualizada y refuerzos educativos tanto para apoyar a los que tienen carencias como a los que destacan por su sobredotación.

Los profesionales de la educación, por su parte, consideran que el panorama solo mejorará si se produce un cambio en la metodología docente, una adaptación de los currículos escolares, un esfuerzo en la orientación educativa y una correcta formación del profesorado para que cuando un alumno repita no vuelva a encontrarse con el mismo sistema docente con el que ha fracasado.

Jóvenes en el curso que les corresponde por edad

12 años

14 años

15 años

Índice

1997

2007

Dif.

1997

2007

Dif.

1997

2007

Dif.

Dif.

Andalucía

81,7

82,5

0,8

64,0

60,5

-3,5

53,7

51,1

-2,6

-5,3

Aragón

90,8

82,6

-8,2

79,1

66,7

-12,4

69,8

59,1

-10,7

-31,3

Asturias

89,0

83,6

-5,4

75,2

69,7

-5,5

64,9

62,1

-2,8

-13,7

Baleares

81,5

76,2

-5,3

62,5

62,1

-0,4

51,3

52,2

0,9

-4,8

Canarias

76,6

75,9

-0,7

57,3

58,4

1,1

46,4

49,2

2,8

3,2

Cantabria

88,2

85,0

-3,2

72,6

67,0

-5,6

59,0

58,2

-0,8

-9,6

Castilla y León

88,0

82,9

-5,1

71,7

66,8

-4,9

61,2

57,0

-4,2

-14,2

Castilla-La Mancha

86,0

81,2

-4,8

67,2

63,1

-4,1

58,0

52,8

-5,2

-14,1

Cataluña

89,5

90,4

0,9

81,5

75,2

-6,3

69,2

68,4

-0,8

-6,2

C. Valenciana

86,8

85,8

-1,0

73,4

66,3

-7,1

59,2

55,0

-4,2

-12,3

Extremadura

84,4

83,7

-0,7

65,1

60,8

-4,3

56,4

51,4

-5,0

-10,0

Galicia

84,1

83,8

-0,3

69,3

69,5

0,2

58,4

58,9

0,5

0,4

La Rioja

89,4

87,2

-2,2

77,1

67,4

-9,7

69,2

58,9

-10,3

-22,2

Madrid

88,8

84,8

-4,0

73,2

69,4

-3,8

62,3

59,7

-2,6

-10,4

Murcia

83,9

78,3

-5,6

66,3

61,4

-4,9

57,2

53,4

-3,8

-14,3

Navarra

90,7

85,6

-5,1

80,9

76,2

-4,7

74,2

66,7

-7,5

-17,3

País Vasco

90,4

87,8

-2,6

81,4

77,3

-4,1

69,4

70,7

1,3

-5,4

Ceuta

66,0

70,1

4,1

52,9

56,2

3,3

48,7

49,1

0,4

7,8

Melilla

73,2

80,5

7,3

46,2

57,1

10,9

48,1

49,2

1,1

19,3

Total

85,7

84,1

-1,6

71,0

66,5

-4,5

60,2

57,4

-2,8

-8,9

Fuente: Las cifras de la educación en España 2009. Datos en porcentaje

CAI Obra Social
Instituto Aragonés de la Juventud